***Declaración Fallida***
Siempre le fue tan fácil
tomar una hoja de papel
y escribir los más hermosos
versos…
Pero desde que vio sus ojos
al parecer su mirada lo embrujo
o será que se han puesto celosas
las musas y hoy le dan la espalda.
Más de una vez rento sus versos
para las novias de sus amigos,
más de una vez su pluma se alzo
para cantarle a la vida e incluso
a una que otra herida..
Pero hoy los papeles caen al suelo
en sus fallidos intentos de escribirle
algo hermoso a su niña enamorada.
Cuando está a punto de escribir
“una silueta de mujer corretea
por su mente…”
Provocando que su corazón lata
tan a prisa que siente que se le
escapa del pecho…
Y así en la soledad de su lecho
se gasta las palabras, se gasta
la tinta, se gasta la vida…
Pues a él no le interesa nada
que no sea escribirle algo así
como una declaración a su amada…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
Un saldo de al menos 82 muertos ha dejado en lo que va del 2010 el dengue hemorrágico en Honduras y Guatemala, informaron ayer autoridades de salud de ambas naciones. La Comisión Nacional de Certificación de Dengue del Ministerio de Salud hondureño indicó, a través de un informe, que el dengue ha cobrado la vida de por los menos 57 personas en el país. En cuanto al dengue clásico, el documento sostiene que se reportaron recientemente 50 mil 28 casos, mientras que del hemorrágico existen actualmente 5 mil 157, cifra que representa un notable aumento en relación con el 2009. Por otra parte, la viceministra guatemalteca de Salud Pública, Silvia Palma, reveló que en lo que va del año han muerto 25 personas por causa del dengue hemorrágico. La funcionaria indicó que el número de personas infectadas por el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, es de mil 939, mientras que más de 11 mil presentan cuadros “sospechosos” de padecerla.
MARIO TUY
***¡Que no basta con Respirar!***
Si alguien nos hubiera dicho
Que no bastaba respirar
Para sentirnos vivos…
Si alguien no hubiera dicho
que no se nace sabiendo
y que se precisa ir en la vida
sin esa prisa de quemar etapas.
Si alguien nos hubiera dicho
que el sexo no es la meta,
es el inicio del encuentro de
dos almas…
Si alguien no hubiera dicho que
no fue ayer que éramos más felices,
que no será mañana que realizaremos
nuestros sueños…
No cargaríamos tanta amargura,
frustración y desencanto por equipaje,
buscaríamos a Dios sin preguntar tanto.
Si alguien nos hubiera dicho…
Pero nos lo dijeron y la vida nos
sigue aconsejando pero hacemos
tanto ruido con nuestros berrinches
que no la escuchamos…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***El Verbo de la Vida***
La vida es movimiento
es por eso que cambia
todo en un momento…
En el amanecer nos da
alegría y armonía,
mas conforme transcurre
el día nos sacude con
diferentes emociones.
Ya podemos quedarnos
sentados a la vereda
del camino…
Ya podemos pensar que
“alguien” ha escrito
nuestro destino…
Mas eso no la detendrá,
pues somos nosotros los
que debemos de asumir
la responsabilidad…
Al atardecer te plantea
otras perspectivas que
antes no veías…
Te regala la posibilidad
de actuar más que hablar.
Pues la belleza de la vida
Casi siempre se nos
Pasa desapercibida,
Porque no aprendemos a
Vivir el hoy…
Pero si aprendemos la
lección la vida nos llenara
el corazón de inspiración
y a nuestra vida de armonía
al punto que nuestro espíritu
conjugar su verbo…
Oxwell L’bu
Foto: Guatezona
*
***Jardines sin Flores***
En el horizonte aun no
Se asoma el sol,
las calles duermen
y hasta los grillos ya
cansados han guardado
sus violines…
La luna tímidamente se
asoma para bañarse con
los primeros rayos del sol.
Como en cada alborada,
aquel muchacho se despide
de la cama y de la almohada,
para salir a llenar su manto
con los besos de la tierra…
Mas antes de cortarlas les habla,
como quien habla con una niña,
las toma delicadamente no sin
antes besarlas…
Y poco antes de que las calles
se llenen de luz…
El se refugia en las ultimas sombras.
No son pocas voces las que se
escuchan murmurando contra
los rosales y los jardines,
pues desde hace algún tiempo
ya no dan rosas, ya no hay
flores en los jardines…
Aquellos ecos llegan a sus oídos
y una mano de culpabilidad
le aprieta el corazón…
Mas pronto la olvida cuando
en el rostro de aquella mujer
se dibuja una sonrisa…
Y parte a prisa a las labores de
siempre con cierto remordimiento,
pero con el corazón contento,
sabiendo que en aquella cama
de enferma vio un destello de
luz en los ojos de su madre…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***La Fiesta a la que no Asistió***
Empezaba la primavera
y a él le molestaban las hiervas
que crecían en su jardín…
Se esforzaba tanto en eliminarlas
en cortar el césped, en plantar flores
que se quedaba sin tiempo para
disfrutarlo…
Llegaba el verano y los pájaros
franciscanos parecían celebrarlo,
pero el insoportable calor le hacia
atrincherarse cerca del aire
acondicionado…
Se asomo a la ventana y un sin
fin de colores le pintaba el paisaje,
pero él se molesto pensando en
todas las hojas caídas de los arboles
que debería recoger…
La crudeza del invierno le
causaba una gran depresión,
veía los arboles desnudos
pero obviaba a los niños
jugando con la nieve y a los
osos polares bailando…
Un día despertó francamente
enojado y decidió reclamarle a Dios
y le cuestiono:¿Por qué la vida no es
tan bella como la pintan en la televisión?
Dios se quedo callado, porque ya le
había hablado de tantas formas
pero aquel hombre no escuchaba,
lo había invitado a la fiesta de la
vida pero él no hacía otra cosa mas
qué quejarse…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***Infidelidades del Corazón***
Con la mirada desafiante
me preguntas ¿Que si te he
sido infiel?
Y antes de contestarte te diré:
que como las golondrinas
más de una vez he querido volar
no en busca de un nuevo nido,
si no de nuevos horizontes.
Te diré que en mi espíritu
la libertad es un anhelo
recurrente…
Me preguntas ¿Que si he
visto a otras mujeres?
Y te diré que desde siempre
he sido un contemplador
de la belleza de la vida.
¿Y cómo? Podría obviar a
lo más hermoso que se ha
puesto en este mundo…
Mas las veo con admiración
sin esa mescla de deseo y pasión,
que reservo para ti…
Si en mis ojos descubres
una sombre de nostalgia,
no es el recuerdo de viejos
amores…
Es por esa dama que tantas
veces me acompaño antes
de que tu llegaras y que
llaman soledad…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***Bachata Caribe***
Dos cuerpos entrelazados
ardiendo como el Caribe,
dos miradas que se cruzan
llenas de pasión…
Es la entrega de dos alamas
que se encuentran en esa
mescla del romance de un bolero
y el ritmo de un son…
Siento el movimiento sensual
de tus caderas como las olas
del mar…
Que bañan al Caribe y me descubren
el paraíso…
Son ocho paso para llegar
a la plenitud de tu ser,
haciendo una pausa en el
cuarto antes de que me
hagas enloquecer…
Yo te sigo, tú me sigues
somos cuerpos en consonancia,
que prenden en mis manos
las ansias…
Marcas cada cuatro pasos
subiendo tus caderas,
cual si fueran saltitos al cielo.
De repente empieza el aguacero
y nosotros nos bañamos en besos
escuchando “Las estrellitas y duendes”
pues que seria de la bachata sin
el verso genial de Juan Luis Guerra.
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***Profesión: Enterrador de Perros***
Cayo como un paracaidista en medio de una autopista en la que no sabía qué dirección tomar porque ningún camino le conducía a su hogar… Con un dejo de tristeza y con los ojos llenos de sorpresa una mescla difícil de asimilar para un inmigrante que acaba de llegar.
Sin hablar ingles y con un español acentuado por su lengua materna, le era difícil encajar en aquel juego de ajedrez; por un lado se sentía como un niño perdido y por otro como un hombre ignorado. Pero no había tiempo para ese mal del primer mundo que llaman depresión pues debía de ponerse en acción y trabajar. Consiguió un cuarto compartido cuya renta casi acabo con el poco dinero que traía, por lo que tuvo que diezmar su apetito y engañarlo con agua. Por las noches le entraba esa tristeza pueblerina que ni la televisión conseguía espantar y temprano por las mañanas espera en las esquinas para granjearse la oportunidad de trabajar unas horas, pero los días corrían y la posibilidad no llegaba porque al parecer los hombres que manejaban los pickups ya tenían a sus conocidos y además sin los mentados papeles conseguir un buen empleo era algo casi imposible.
El tiempo corría a prisa, ya eran casi tres meses desde que había salido de aquella casita donde nunca hubo lujos pero si mucho amor, donde por las mañanas los patojos (niños) corrían jugando hacia la única escuela y por las noches se reunían a escuchar historias y luego los grillos les arrullaban el sueño. Pensaba en escribir a su familia, pero se preguntaba ¿Cómo explicar que no consigo un trabajo en donde muchos asumen que se gana el dinero a granel? Por lo que prefirió postergarlo, para cuando tuviera trabajo.
Un medio día de aquellos ardientes cuando se siente que arden las plantas de los pies pues el concreto quema y penetra la suela del zapato, un pick up paro cerca de el, el hombre que lo conducía le pregunto que si buscaba trabajo, el respondió inmediatamente que si, con esa cara de necesidad que se nota a leguas… Se subió a la palangana del vehículo a la par de otros dos hombres que no conocía. Media hora después llegaron al lugar, parecía un cementerio, mas no tuvo tiempo de pensar pues tenía pronto que ponerse a trabajar, el hombre les entrego un par de palas y una cinta de medición y les dijo que su trabajo era muy simple, solo debían de escavar en tierra agujeros con la medida que en cada señal estaba marcada; nadie pregunto nada, los dos hombre se pusieron a hacer su trabajo y el tercero siguió con aquel hombre en el pick up, lo único que les dijo es que los recogería como a eso de las seis de la tarde. Ambos solo seguían las medidas indicadas, sin comentar nada, pero preguntándose para sus adentros, ¿Qué para que sirvieran aquellas trincheras?, más poco tardarían en descubrirlo. El hombre los recogió a la hora acordada y les pago su labor en efectivo diciéndoles que si les interesaba el trabajo pasaría por ellos al día siguiente.
Gustavo Adolfo con el cansancio a cuestas más con una cara de alegría no paraba de pensar que por fin podría mandarle algo de dinero a su familia y así paso comprando el desayuno, almuerzo y cena de aquel día hamburguesa, papas fritas y un refresco.
Al día siguiente estaba en el lugar acordado con media hora de antelación, luego de la espera llego aquel hombre, pero esta vez solo iba en el pick up el hombre con el que había trabajado el día anterior. Al llegar al lugar las instrucciones fueron las mismas y de inmediato, se pusieron a palear bajo un sol inclemente. A las dos horas de trabajar pararon un rato para buscar un sombra y tomar un descanso, ambos se dijeron su nombre y les vino a los labios la misma pregunta ¿Para qué son las trincheras? Ambos se dieron cuenta que aquel lugar con jardines y estatuías de San Francisco de Asís, era un cementerio, pero ¿De qué? Luego continuaron con el trabajo, no porque alguien los apurara, si no porque su labor estaba también calculada, que de no apurarse no acabarían y eso significaba perder el empleo. A la hora del almuerzo ambos Gustavo Adolfo y José Pablo se pusieron a husmear el lugar pues la duda les carcomía. Al ir caminando empezaron a notar que afirmativamente era un cementerio pero no de personas, encontraron lapidas con dedicatoria en ingles que no comprendían, pero si los nombres, Candy, Leidy, Snoopy, Drupy, Flopy, Sisy, Deisy, Brandy…Todos nombres de perros con esa particularidad que terminaban con “Y”
Al atardecer fueron llamados para ayudar en uno de los entierros, llego una elegante mujer de edad en limosina, vestida de negro llorando a mares y otros que la acompañaban que más bien parecían fingir un dolor que no sentían, luego de otro vehículo bajaron una pequeña caja bellamente adornada, unos hombres vestidos de negro la cargaron con tal solemnidad y cuidado que se notaba que lo hacían por una buena paga, pusieron la caja en una de las trincheras previamente adecuada, que ellos el día anterior habían cavado. Ambos ayudaron con las flores y esperaron. Se realizo el funeral como si se tratara de una persona y luego de las cosas propias del entierro, se retiro la mujer en su elegante limosina. Luego ellos deberían de ponerle tierra encima, plantar grama y flores alrededor y colocar una cerca. Mientras echaba la tierra Gustavo Adolfo no dejaba de pensar en toda esa solemnidad, el lujo y personas en el funeral para un perro, no era que no valorara la compañía y la presencia de un perro en la vida, el mismo había llorado más de una vez por la muerte del perro que acompaño su niñez , pero también recordó aquel 4de febrero en que un terremoto diezmo a su pueblo y ante la falta de recursos y la premura del tiempo, muchos de sus conocidos y amigos fueron enterrados en fosas comunes sin más ritual que el dolor y a las oraciones del pueblo…
Así acabo aquel día, que se repetiría más de una vez y aun que la paga era una fracción de lo que realmente valía su labor, era mejor tener aquel trabajo que andar mendigando por un empleo en las esquinas.
Aquel trabajo siempre le traía sentimientos encontrados, contradicciones difíciles de asumir y comprendía que no importa donde se encontrara pues de vez en vez le invadiría aquella tristeza pueblerina que hacia fluir los vinos del recuerdo y lo embriagaba de nostalgia…
Oxwell L’bu
Foto: Internet
***Vino Añejo ***
Recordar es como caminar
entre nubes envueltas de
nostalgias en medio del
viñero de la vida apreciando
las uvas que fueron y ya
no son…
Quitarse los zapatos de la
experiencia …
Y así descalzo experimentar
la frescura de la tierra
sintiendo como los dedos
se entierren en ella sin que
eso importe…
Romper la visa y el pasaporte
que te limita en que lugares
eres admitido en esta vida.
Atreverse a jugar la partida
sin miedo a perder…
Y comprender que solo el hecho
de jugarla ¡Ya es ganancia!
Recordar si, añorar no
porque ¿Como pretender que
las uvas vuelvan a ser uvas?
Aceptar con paz que en esencia
lo son pero con ese delicioso
sabor que le han dado los años.
Así que destapemos la botella
que con tiempo y paciencia
se ha añejado y nos ha esperado
para que la saboreemos ¡HOY!
¡Ah! Ese vino que llamamos memorias
suele embriagarnos de nostalgias,
vino que se añeja cuando se confabulan
las alegrías y tristezas que nos tienen
vivos ¡HOY!
Oxwell L’bu
Foto: Internet