"Profesion: Enterador de Perros"

***Profesión: Enterrador de Perros***

Cayo como un paracaidista en medio de una autopista en la que no sabía qué dirección tomar  porque ningún camino le conducía a su hogar… Con un dejo de tristeza y con los ojos llenos de sorpresa una mescla difícil de asimilar para un inmigrante que acaba de llegar.

Sin hablar ingles y con un español acentuado por su lengua materna, le era difícil  encajar en aquel juego de ajedrez; por un lado se sentía como un niño perdido y por otro como un hombre ignorado. Pero no había tiempo para ese mal del primer mundo que llaman depresión pues debía de ponerse en acción y trabajar.  Consiguió un cuarto compartido cuya renta casi acabo con el poco dinero que traía, por lo que tuvo que diezmar su apetito y engañarlo con agua.  Por las noches le entraba esa tristeza pueblerina que ni la televisión conseguía espantar y temprano por las mañanas espera en las esquinas para granjearse la oportunidad  de trabajar unas horas, pero los días corrían y la posibilidad no llegaba porque al parecer los hombres que manejaban los pickups ya tenían a sus conocidos  y además sin los mentados papeles conseguir un buen empleo era algo casi imposible.

El tiempo corría a prisa, ya eran casi tres meses desde que había salido de aquella casita donde nunca hubo lujos pero si mucho amor, donde por las mañanas los patojos (niños) corrían jugando hacia la única escuela  y por las noches se reunían a escuchar historias y luego los grillos les arrullaban el sueño. Pensaba en escribir a su familia, pero  se preguntaba  ¿Cómo explicar  que no consigo un trabajo en donde muchos asumen que se gana el dinero a granel? Por lo que prefirió postergarlo, para cuando tuviera trabajo.

Un medio día de aquellos ardientes cuando se siente  que arden las plantas de los pies pues el concreto quema y penetra la suela del zapato, un pick up paro cerca de el, el hombre que lo conducía le pregunto que si buscaba trabajo, el respondió  inmediatamente que si, con esa cara de necesidad que se nota a leguas… Se subió a la palangana del vehículo a la par de otros dos hombres que no conocía. Media hora después llegaron al lugar, parecía un cementerio, mas no tuvo tiempo de pensar pues tenía pronto  que ponerse a trabajar, el hombre les entrego un par de palas y una cinta de medición y les dijo que su trabajo era muy simple, solo debían de escavar en tierra  agujeros con la medida que  en cada señal estaba marcada; nadie pregunto nada, los dos hombre se pusieron a hacer su trabajo y el tercero siguió con aquel hombre en el pick up, lo único que les dijo es que los recogería como a eso de las seis de la tarde. Ambos solo seguían  las medidas indicadas, sin comentar nada, pero preguntándose para sus adentros, ¿Qué para que sirvieran aquellas trincheras?, más poco tardarían en descubrirlo.  El hombre los recogió a la hora acordada y les pago su labor en efectivo diciéndoles que si les interesaba el trabajo pasaría por ellos al día siguiente.

Gustavo Adolfo con el cansancio a cuestas más con una cara de alegría no paraba de pensar que  por fin podría mandarle algo de dinero a su familia y así paso comprando el desayuno, almuerzo y cena de aquel día hamburguesa, papas fritas y un refresco.

Al día siguiente  estaba en el lugar acordado con media hora de antelación, luego de la espera llego aquel hombre, pero esta vez solo iba en el pick up el hombre con el que había trabajado el día anterior.  Al llegar al lugar las instrucciones fueron las mismas y de inmediato, se pusieron a palear bajo un sol  inclemente.  A las dos horas de trabajar  pararon un rato para buscar un sombra y tomar un descanso, ambos se dijeron su nombre y les vino a los labios la misma pregunta ¿Para qué son las trincheras? Ambos se dieron cuenta que aquel lugar con jardines y estatuías de San Francisco de Asís, era un cementerio, pero ¿De qué? Luego continuaron con el trabajo, no porque alguien los apurara, si no porque su labor estaba también calculada, que de no apurarse no acabarían y eso significaba perder el empleo. A la hora del almuerzo ambos Gustavo Adolfo y José Pablo se pusieron a husmear el lugar  pues la duda les carcomía.   Al ir caminando empezaron a notar que afirmativamente era un cementerio pero no de personas, encontraron lapidas con dedicatoria en ingles que no comprendían, pero si los nombres, Candy, Leidy, Snoopy, Drupy, Flopy, Sisy, Deisy, Brandy…Todos nombres de perros con esa particularidad  que terminaban con “Y”

Al atardecer fueron llamados para ayudar en uno de los entierros, llego una elegante mujer  de edad en limosina, vestida de negro llorando a mares y otros que la acompañaban que más bien parecían fingir un dolor que no sentían, luego de otro vehículo bajaron una pequeña caja bellamente adornada, unos hombres vestidos de negro la cargaron con tal solemnidad y cuidado que se notaba que lo hacían por una buena paga, pusieron la caja en una de las trincheras previamente adecuada, que ellos el día anterior  habían cavado.  Ambos ayudaron con las flores y esperaron.  Se realizo el funeral como si se tratara de una persona y luego de las cosas propias del entierro, se retiro la mujer en su elegante limosina.  Luego ellos deberían de ponerle tierra encima, plantar grama y flores alrededor y colocar una cerca. Mientras  echaba la tierra  Gustavo Adolfo no dejaba de pensar en toda esa solemnidad, el lujo y personas en el funeral para un perro, no era que no valorara la compañía y la presencia de un perro en la vida, el mismo había llorado más de una vez por la muerte del perro que acompaño su niñez , pero también recordó aquel 4de febrero en que un terremoto diezmo a su pueblo y ante la falta de recursos y la premura del tiempo, muchos de sus conocidos y amigos fueron enterrados en fosas comunes sin más ritual que  el dolor  y a las oraciones del pueblo…

Así acabo aquel día, que se repetiría más de una vez y aun que la paga era una fracción de lo que realmente valía su labor, era mejor tener aquel  trabajo que andar mendigando por un empleo en las esquinas.

Aquel trabajo siempre le traía sentimientos encontrados, contradicciones difíciles de asumir y comprendía que no importa donde se encontrara pues de vez en vez le invadiría aquella tristeza pueblerina que hacia fluir los vinos del recuerdo y lo embriagaba de nostalgia…

 

Oxwell L’bu

Foto: Internet

***Genialidades de la Vida***


***Genialidades de la Vida***
Generaciones tras generaciones
regidas por ideas del pasado,
que muy pocos se atreven a cuestionar.

Mas ¿Cuando se ha visto a un niño
postergar la felicidad?
¿Cuándo fue que aprendimos esa
manía de deprimirnos?

Pues las genialidades de la vida
no nacen de mentes deprimidas,
sino de corazones contentos…

Las mejores jugadas en un partido
no son aquellas que se fraguan
en el pisaron…
Si no las que nacen en un momento
de total inspiración…

Porque las cosas más innovadoras
que se han creado han surgido
de mentes que nunca han renunciado
a imaginar…

No es cuestión de cuanto se sabe,
no es el coeficiente intelectual,
los que determinan nuestra
amargura o felicidad…

Pues la genialidad más grande que
en esta vida podemos lograr,
es el darnos cuenta que no precisamos
de mas para alcanzar la felicidad…

Oxwell L’bu

***El Drama de la Vida***

***El Drama de la Vida***

En el claroscuro del escenario
Se debate el actor transitando
el laberinto de la muerte sin
que nadie extrañe su partida…

Mas nadie escucha su lamento
ante el ruido que hace el coro
conflictivo de la opinión popular.

La comparsa sale nuevamente
para distraer la atención,
poniendo a cantan a todos la
misma canción que se repite
cuando juega la conciencia al escondite.

Uno a uno salen los actores
repitiendo las mismas palabras,
aun que con diferente tono de voz
pues saben que la repetición es la
neblina que adoctrina el pensamiento
y nubla la razón…

Mas en medio de este carnaval
el actor vuelve a clamar pero
nadie se percata siquiera de
su presencia…

El actor protesta y desafía mas
antes que se dé cuenta una mujer
calla su boca con sus besos luego
lo cubre con su manto y él se queda
dormido en su regazo…

Oxwell L’bu

***La Comedia de la Vida***


***La Comedia de la Vida***
En medio de la obscuridad
y antes que se levantase el telón
del teatro de la vida…
Una voz se alzo para decir:
No importa cuánto tiempo vivas
¡El tiempo de tu muerte durara
mucho, mucho más…!

En el primer acto las alegorías
no se hicieron esperar…
Las metáforas eran muletas
recurrentes de algo que simple y
sencillamente no lograban explicar.

En el segundo acto la rebeldía
era el galán y la locura la musa
que todos querían conquistar.

Acto seguido entro en escena la
hipocresía del brazo de alguien
que se hizo llamar éxito…

Luego les robo la escena alguien
que atrojo todos los reflectores
y miradas hacia si…La fama

Esta a todos deslumbro …
Y muchos quisieron poseerla…
Pero era una muza escurridiza
pues hoy se acostaba con alguien
y al día siguiente amanecía como
arte de magia en otra cama.

Y justo cuando se pensaba que
la comedia terminaba entro sin
mayores brillos alguien que brillaba
Con luz propia la verdad…

Viendo su hermosura muchos trataron
de echarle mano pero ella no se dejo
manosear…Entonces para distraerse
entraron los que los ayudan haciendo
una comparsa de la vida…

Oxwell L’bu

“Soñando tras un balón”

“Soñando tras un balón”

Mis vagos recuerdos me remontan al mundial de 1970 cuando Brasil se corono por  tercera vez en su historia como campeón del mundo y Pele fue considerado el mejor jugador con su número diez, creo que desde allí todos hemos querido ser el número diez alguna vez en nuestras vidas…Mas el mundial que mejor recuerdo de aquellos años de infancia es el de Argentina 1978 cuando ellos se coronaron campeones.

En aquel tiempo el llegar a tener unos auténticos zapatos de futbol y una pelota de cuero era el mayor anhelo de los patojos (niños)  del  barrio, pero aquello, no nos quitaba el sueño, pues después de cada partido todos los patojos (niños)  de la cuadra salíamos a rifarnos el físico detrás de una pelota de plástico, con la misma alegría, devoción y entrega de quien juega un partido de la copa del mundo.  Algunos tomaban su playera favorita y le pintaban el número diez o se lo ponían con masking tape o cinta de aislamiento eléctrico. Todos nos autonombrábamos, con el nombre de nuestro jugador favorito  que cambiaba conforme crecíamos (Pele, el Kaiser Franz Beckenbauer, Teófilo Cubias, Mario Kempes, Zico, Sócrates, Cuyff, Maradona, Bebeto etc.) por supuesto nunca faltaba el o los narradores, que mientras jugaban narraban las jugadas al estilo de los  comentaristas de la televisión o la radio.  Todo era una fiesta hasta que alguien pateaba la pelota hacia algún tejado a hacia la  casa de la “Doña Carlota que nos pincho cien pelotas” que Ricardo Arjona menciona en su canción.

El mundial era una verdadera fiesta en todo el sentido de la palabra, para los adultos y los patojos de la cuadra, pues antes de cada partido, se daba el ritual de siempre, las mamas preparando la boquitas (aperitivos, botanas, bocadillos) y los papas hiendo a la tienda a comprar  las bebidas para los invitados  y los que llegaban sin invitación a la sala de la casa, que se llenaba a reventar y donde se dejaban escuchar los lamentos uuuuuuuuuu o el ¡Que si mas…!  O la algarabía sonando al unisonó cuando todos gritaban goooooooooooollllll y después del partido nunca faltaba la discusión por las jugadas, los goles y los que no fueron goles, nunca faltaban los comentarios y saludos gratuitos hacia los árbitros, pero a los patojos aquellas discusiones de adultos poco les importaban ellos salían a revivir las acciones y a trasladarse por un momento a otro mundo, donde ellos eran  los mejores jugadores y hasta escuchaban las ovaciones de un público que eran ellos mismos…

 

Hoy han  pasado los años y aquellos niños han crecido, mas siguen gustando  del  futbol, muy pocos de ellos lograron su objetivo de llegar a jugar  de forma profesional, pero ese niño sigue intacto allí…Allí donde el tiempo no transcurre, allí donde los sueños son posibles…Porque aun que hoy físicamente ya no son aquellos niños, se ven reflejados en esas nuevas generaciones que de alguna forma siguen manteniendo vivo aquel sueño corriendo tras un balón…

 

                                       Oxwell L’bu

***Laberintos en Bicicleta***


*** Laberintos en Bicicleta***
Al emprender el camino las
dudas me hicieron burlas
y porras mis temores…

Buscaba un lugar donde el
cielo se besara con el mar,
paisajes que quitan el aliento,
un lugar donde permitirle
a mis sueños aterrizar…

Mas al encontrarme con el
camino minado por las
cosas del pasado…
Decidí evadir las piedras y sin
darme cuenta tome un laberinto.

El laberinto de mis confusiones,
el laberinto de esos pasajes de
la vida a los que no he sabido
darles conclusión.

Y voy en mi vieja bicicleta
atravesando ese laberinto,
del que no sé cómo escapar…

Tengo una ansias de salir que
se confabulan con los temores
que nacen cuando no sabes al
final que puedes encontrar…

Oxwell L’bu

***En la Escuela de la Vida***


***En la Escuela de la Vida***
He aprendido que aun
que mi formal educación,
ha sido una bendición
muchas veces me ha
alejado de comprender
las cosas simples de la vida.

Comprender que la vida es
una fiesta de colores, formas
y sonidos a la cual se te
extiende la invitación desde
el momento de la concepción.

Comprender que lo que creí
problemas no eran más que
lecciones…
Que a quienes consideré mis
verdugos eran más bien
mis maestros…

No comprendí que cada vez
que me apropio de alguien
o algo me encadeno…
Y que cada vez que lo pierdo
me libero…

No comprendí que lamentarse
es una pérdida de tiempo
y quejarse es una utopía.

Comprender que de vez en vez
sale un pelo en la sopa pero
esto no le resta al hecho de que esa
Sopa fue hecha y servida con AMOR.

Oxwell L’bu

"Guatemala entre Agua y Arena"

“Guatemala entre Agua y Arena”
Sé que no bastan las palabras más espero que encontremos en ellas la inspiración para trabajar a todo pulmón y levantarnos de la tragedia…A nuestra madre Guatebella le llovió sobre mojado, primero fue esa lluvia de ceniza y arena que expelió desde el centro de la tierra uno de los colosos guardianes que se levantan en nuestro suelo, el volcán de Pacaya, luego la tormenta Agatha quiso besar nuestra tierra y en ese bezo profundo arrasó y soterró el patrimonio de muchos de nuestros hermanos que tras años de sacrificios y desvelos habían labrado para sus hijos y hoy se ven sin nada, mas con la esperanza que palpita en el pecho de un pueblo que tiene su mirada fija en Dios…
Mas amigas, amigos es tiempo de pasar de las buenas intensiones a las acciones concretas, es tiempo de decir presentes desde donde estamos pues nuestra madre Guatebella nos reclama…Es tiempo de dar no desde las sobras de nuestra abundancia, sino mas bien desde nuestra propia necesidad, para darle vida a lo que un día dijo la Madre Teresa de Calcula: “Hay que dar desde donde duele…” Si hay algo que siempre hemos tenido los guatemaltecos es el de solidarizarnos y si no pregúntenle a algún hermano que ha visitado el país dese el extranjero, siempre les dirá: La Antigua Guatemala una ciudad llena de historia, leyendas y encanto, Tikal una realidad fuera de este mundo, Atitlan un paraíso en la tierra, pero su gente, su gente sí que es buena gente…. Y es esa calidez humana que se conjuga con lo caprichoso de la topografía, es ese paisaje que parece pintando en las costas, en los ríos y las montanas las que los invita a regresar.

Somos herederos de una de las culturas más sorprendentes del planeta y es esa herencia la mejor diligencia que nos conducirá a un presente y futuro mejor, no olvidemos que hasta José Martí alzo su pluma para cantarle a “La Niña de Guatemala”, no olvidemos que esta tierra sigue pariendo hijos de pura esperanza, que de sus entrañas han surgido mujeres y hombres como Miguel Ángel Asturias que con su pluma le canto a los hombres de maíz con tal exelencia que lo llevo al Novel de Literatura; un Mateo Flores que fue el primer latinoamericano en ganar la maratón de Boston; una Rigoberta Menchu que con su voz grito al silencio y le despertó la conciencia y la llevo al Novel de la Paz, o un Ricardo Arjona que pone a las letras a cantar y a las notas a vibrar para llevar la voz de una generación…No olvidemos a esos héroes anónimos que cada día se rifan el físico aun que no haiga para ellos ni cámaras ni reflectores, ni grandes titulares en los diarios, pero que son capaces de compartir sus talentos y su amor a diario.
Sabemos que el luto y el dolor hoy embargan a muchas familias, que habiéndolo perdido todo, han sido desposeídas más allá, pues han perdido vidas de hermanos, padres, madres, familiares y amigos que no se pueden recuperar. ¡Ojala! Esas voces que hoy claman en el silencio se escuchen en nuestras conciencias, ¡Ojala! Respondamos con amor y generosidad. Todos podemos aportar algo, todos tenemos bienes y talentos que podemos compartir y no permitir que el olvido y la indiferencia haga que nos quedemos en buenas intensiones…Los que se encuentran en nuestra tierra, sabemos que sufren a doble partida, pues tiene que sobre ponerse al propio dolor y nosotros los que en la distancia suspiramos por ella, pero en ambos casos mientras que Dios nos de vida, siempre hay algo que podemos hacer por los demás, siempre tocara a la puerta de nuestra vida esa molestia a veces, pero que es la misma voz de la conciencia que nos dice que la vida cobra sentido cuando servimos a los demás y estamos dispuestos a compartir.

Pueden hacerlo por estos medios:Cáritas Arquidiocesana / Hospital Infantil Juan Pablo II
12 calle final 1-96 zona 3 de Mixco, colonia El Rosario
PBX 23295858
caritasgt@hotmail.com
cuenta no. 007-488002-7 a nombre de -Caridad Secretariado Arquidiocesano- (Banco Industrial)
cuenta no. 006-0006916

***Rituales y Pasiones V*** (Sin Dietas, ni Horarios)


***Rituales y Pasiones V***
(Sin dietas, ni Horarios)
Le serramos la puerta
a la rutina…
Le abrimos las ventanas
a la vida…

Durante el día el sol nos
sonríe y hace fiesta…
Y por las noches los grillos le
dan serenata a nuestro amor.

Nuestros deseos engendran
pasiones que desvelan a la luna,
y que provocan que griten las
estrellas sin que se entere el sol.

Tu eres en mi mesa ese manjar
que te seduce…
Y en mi cama esa fruta que nunca
terminas de probar…

Pues aun dormidos nos soñamos
y por eso despertamos con mas
ganas de amar…

Hemos roto todos los esquemas,
hemos quemado las agendas,
no tenemos horarios, ni hacemos
dieta cuando nos vamos a entregar.

¿Sera nuestro lecho la ante sala
del cielo o del infierno?
¿Sera ese fuego en nuestra cama
locura o bendición?

Oxwell L’bu

***Rituales y Pasiones III***(Numeros y Curvas)


***Rituales y Pasiones III***
(Números y Curvas)
La ecuación de tu cuerpo
tiene tantos enigmas y yo
tan pocos indicios que no se
si la podre resolver…

He pensado en algún algoritmo
que me enseñe a seguir el ritmo,
de tus vibraciones al amar…

Pero tu rompes mis esquemas
con tus besos anulas mis teoremas
y no sé cómo empezar…

De nuevo mirando al cielo mi
mente me plantea una solución,
mas tu tomas mi mano y empiezas
a dibujar un corazón con las nubes
de algodón.

Te veo caminar desnuda al tocador
al ver las curvas de tu cuerpo me
plantean ecuaciones diferenciales,
que dejas sin resolver cuando me
volteas a ver…

Y descubro que tus ojos son
de mi mente el exponente,
que me eleva al infinito y mis
deseos la pendiente sobre tus curvas.

Que ciencia mas complicad es
esta matemática del amor,
que anula las mejores hipótesis
y solo encuentra sentido cuando
se ponen dos almas en superposición.

Oxwell L’Bu

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